¿Sabes?, a mí tampoco me ha ido bien en cuestión de amor últimamente. Estoy muy decepcionada. ¿No te ha pasado que cuando más te interesa una persona y le das lo mejor de vos es cuando más te desprecia..?. La desilusión de haberte entregado a alguien que no valia la pena es dolorosísima.
Perdí muchas cosas en el camino. Por mala suerte o falta de valor nunca pude recuperarlas. Perder partes de uno mismo te enseña lo que realmente vale la pena. Valorar lo imprescindible, más allá de cualquier prejuicio, te predispone a mirar la vida y las personas más allá de lo que son. Aunque nunca recuperes las perdidas y las ganancias no sean buenas, siempre se mira adelante y se espera encontrar a la vuelta de la esquina una mejor manera de enfrentar lo perdido.